tbf300caja_trans_1920x1080

TBF® 300

El TEST DE DETECCIÓN DE BIOFILMS TBF 300 es un test rápido para la detección de biofilms microbianos sobre superficies. Este producto ha sido desarrollado para la identificación selectiva de biofilms de una forma sencilla y rápida y es el resultado de varios años de investigación en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid.

El TEST DE DETECCIÓN DE BIOFILMS TBF 300 se utiliza para la comprobación de la presencia de biofilms en superficies tras las operaciones de limpieza y desinfección, mediante su aplicación en distintos puntos de muestreo

1. Seleccione la superficie de interés y aplique la espuma TBF 300 sobre un área aproximada de 10 cm2.

2. Deje un tiempo de contacto de 5 minutos.

3. Aclare con agua el área de ensayo para eliminar la espuma.

4. Compruebe si, después del aclarado, permanecen restos de coloración fucsia sobre la superficie.

La permanencia de restos de colorante indica la presencia de biofilm en el área de ensayo. En este caso, se recomienda proceder a una limpieza y desinfección de la superficie utilizando productos específicos para la eliminación de biofilms, como por ejemplo BETELENE BF31.

No aplicar sobre superficies porosas que puedan retener el colorante de forma permanente (madera, tela, cartón, etc.). En caso de duda, aplicar una pequeña cantidad de espuma sobre una muestra de la superficie.

Se recomienda utilizar guantes durante su aplicación para evitar manchas en la piel que pueden ser difíciles de eliminar.

Las aguas de aclarado pueden contener una gran cantidad de colorante que puede teñir materiales absorbentes con los que entre en contacto.

Cada envase del TEST DE DETECCIÓN DE BIOFILMS TBF 300 permite muestrear alrededor de 300 puntos de ensayo (Contenido neto 150 mL, 10 cm2 por ensayo).

La espuma TBF 300 tiñe de forma selectiva la matriz exopolimérica de los biofilms, sin interferencias por parte de la mayoría de residuos habituales en industrias alimentarias o cosméticas.

Este ensayo proporciona información cualitativa sobre la presencia de biofilms en las superficies estudiadas y no sustituye a los métodos oficiales para el control de las condiciones higiénicas. Es necesario emplear métodos más específicos en caso de requerir información sobre la naturaleza del biofilm, niveles de contaminación microbiológica o microorganismos presentes.